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| ***VIDA*** |
Yo he vivido mi vida: si fue larga o fue corta,
Si fue alegre o fue triste, ya casi no me importa.
Y aquí estoy, esperando. No sé bien lo que espero,
Si el amor o la muerte, lo que pase primero.
Algo tuve algún día; lo perdí de algún modo,
Y me dará lo mismo cuando lo pierda todo.
Pero no me lamento de mi mala fortuna,
Pues me queda un palacio de cristal en la luna,
Y por andar errante, por vivir el momento,
Son tan buenos amigos mi corazón y el viento.
Por eso y otras me deja indiferente,
Aquí, allá y dondequiera, lo que diga la gente.
¿Trampas? Pues sí, hice algunas;
Pero, mal jugador, yo perdí más que nadie
Con mis trampas de amor.
¿Pecados? Sí, aunque leves, de esos que Dios perdona,
Porque, a pesar de todo, Dios no es mala persona.
¿Mentiras? Dije muchas, y de bello artificio,
Pero que en un poeta son cosas del oficio.
Y en los casos dudosos, si hice bien o mal,
Ya arreglaremos cuentas en el Juicio Final.
Eso es todo. He vivido.
La vida que me queda puede tener dos caras,
Igual que una moneda: una que es de oro puro
La cara del pasado y otra la del presente
Que es de plomo dorado.
Por lo demás, ya es tarde; pero no tengo prisa,
Y esperaré la muerte con mi mejor sonrisa,
Y seguiré viviendo de la misma manera,
Que es vivir cada instante como una vida entera,
Mientras siguen andando, de un modo parecido,
Los hombres con el tiempo y el tiempo hacia el olvido.
Si fue alegre o fue triste, ya casi no me importa.
Y aquí estoy, esperando. No sé bien lo que espero,
Si el amor o la muerte, lo que pase primero.
Algo tuve algún día; lo perdí de algún modo,
Y me dará lo mismo cuando lo pierda todo.
Pero no me lamento de mi mala fortuna,
Pues me queda un palacio de cristal en la luna,
Y por andar errante, por vivir el momento,
Son tan buenos amigos mi corazón y el viento.
Por eso y otras me deja indiferente,
Aquí, allá y dondequiera, lo que diga la gente.
¿Trampas? Pues sí, hice algunas;
Pero, mal jugador, yo perdí más que nadie
Con mis trampas de amor.
¿Pecados? Sí, aunque leves, de esos que Dios perdona,
Porque, a pesar de todo, Dios no es mala persona.
¿Mentiras? Dije muchas, y de bello artificio,
Pero que en un poeta son cosas del oficio.
Y en los casos dudosos, si hice bien o mal,
Ya arreglaremos cuentas en el Juicio Final.
Eso es todo. He vivido.
La vida que me queda puede tener dos caras,
Igual que una moneda: una que es de oro puro
La cara del pasado y otra la del presente
Que es de plomo dorado.
Por lo demás, ya es tarde; pero no tengo prisa,
Y esperaré la muerte con mi mejor sonrisa,
Y seguiré viviendo de la misma manera,
Que es vivir cada instante como una vida entera,
Mientras siguen andando, de un modo parecido,
Los hombres con el tiempo y el tiempo hacia el olvido.
Mariposa;

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