Tropecé con la
serenidad de tu rostro
La mirada que por
tanto tiempo busque
Hoy que nuestro destino
nos acerco para conocernos
Quemada por el
invierno inmisericorde
Me quede mirándote y adivinando….
La orografía tranquila
en la que siembro… mis certezas
para buscar los valles, como agua del arroyo
Sigo insomne esta
noche de aniversarios y derrotas,
Mientras los locos
buscan en buzones ajenos
Cartas de amor,
postales de viajes que nunca harán.
Yo deseo
tanto hablar pero… no sé qué
decirte,
Así que callo y me
sumerjo en este estrépito
Imaginando una gran cascada que cae sobre tu rostro,
Yo bebiendo del breve hueco de tus manos
de debajo de las sábanas se eleva el aroma de la
hierbabuena
Nombrando el verano
que se fue sin poder retenerlo
Somos quienes somos,
hombres y mujeres
Que se atreven a
soñar, a golpes con la vida,
Simplemente eso,
corredores de fondo,
Que anhelan una
sonrisa, aunque sea desconocida,
Esa brizna de viento, acariciando nuestras sienes,
Trayendo noticias de
tu persona, algo que te pertenezca
Poder preguntar
qué tal estuvo el viaje,
¿Me echaste de menos?
¿Me echaste de menos?
Pienso todo esto
Mientras desde las
tribunas del mundo hablan
Hombres con coronas y
escamas,
Vendedores falsos, de sueños mágicos
saludables para la
vida, el amor y el olvido,
y tú dormido hoy febril y
deseado
yo... no sé qué decirte.
Pienso todo esto, mientras
en la noche fría de enero…
Suena la voz de la estación, sirenas….,
Trayendo recuerdos de un pasado
que quedo atrás desgastado, consumido
de futuro neutro
sin espera
Mientras el viento silba
para no helar el dolor
la luna arde en lo
alto atenuante.
Pienso todo esto y no
sé qué decirte,
sólo que estoy aquí, para
darte unas letras que hablen
Versos y pétalos de rosas, Canciones del recuerdo,
Versos y pétalos de rosas, Canciones del recuerdo,
Todas las voces del mar para que arrastren tu risa
Para que mezan nuestro insomnio.
Te has dormido? Mejor
así. me callo.
No sé qué decirte.
Mariposa
Mariposa

Hay palabras mudas que acuden a nuestro corazón esas que solo tu y yo escuchamos
ResponderEliminarMe gusta el tono, hay melancolía y deseo de comunicación. "Mientras el viento silba para no helar el dolor/ la luna arde en lo alto atenuante". Y hay, sin duda, amor.
EliminarSaludos, Deborah.