Mi tristeza es mía única egoísta,con nadie quiero compartirla
y a nadie hago responsable de ella.
Es un testigo que me observa desde el techo.veo su sombra alargada y sus piernas diminutas,
sus ojos que miran hacia ninguna parte,su serenidad oscura y milenaria.
Mi tristeza es cosa de un momento,de unos días, de un mes,
de un tiempo secreto y solitario,pues cuando todos me ven sonreír
yo todavía arrullo este sentimiento sutil y delicado
que se estira como el cuello de un cisne.
Mi tristeza es una ola.En ocasiones me derriba y me lleva mar adentro.
Yo me dejo llevar… ¿Acaso tengo otra salida?
Siempre abro los brazos cuando ella viene a mi encuentro.
No le preceden tempestades, ni terremotos, ni huidas innecesarias.
Hay en mí una predisposición natural,una voluntaria placidez ante esta forma de estar que nadie comprende que no espera ni desea ser comprendida por el mundo.
Mi tristeza es un refugio en el que me arrincono cuando naufragan los barcos y estallan explosivos.
En su seno me duermo y olvido a los provocadores las lenguas de serpientes y los dragones azules.
Mi tristeza es un estanque con un bello pájaro.
Mi tristeza es un ancla.

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