No sé cómo sucedió ni que paso,
ya no puedo reír con alegría
ni crecer, pues mis raíces se fueron,
y aunque quieras volver algún día,
ya no te amo como antes lo hacía.
El amor se murió sin darme cuenta,
mi cuerpo te acechaba para mí misma
quería alcanzar mi voz definitiva,
mas de pronto todo se termino
y se fue hundiendo en un recuerdo.
Ya no puedo ofrecerte nada,
te ame como sueño de hoguera
te desee con el desamparo cruel de un mediodía
por ti hubiera muerto miles de veces
mas mi carne se volvió sufrida
Se doblara tu fiebre en mi horizonte,
extrañare siempre la caricia remota
mirare sola el paisaje jamás encontrado
tu ya no remueves las cenizas ahora marchitas
agotadas, muriendo en un frío amanecer
todo parece ahora un mañana que no ha existido jamás.
D,M

seguimos en el lugar de siempre con el carácter d siempre y la esperanza de que la seguridad del ser siempre- gana a la maldad ser simplemente ser
ResponderEliminar